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Francisco de Oleza Le-Senne. Del programa “La Tabla Redonda”

Uno de mis últimos grandes descubrimientos, gracias a Internet, fue el programa de la “Tabla Redonda”, emitido en España a principios de los 90 y que hoy, gracias a Youtube, se encuentra disponible en su totalidad. Di con ella hace casi un año cuando buscaba la película biográfica de Gurdjieff, “Encuentro con hombres notables”. En vez de la mencionada película, me he topado con el capítulo “El Cuarto Camino” de la Tabla Redonda, y desde allí, ya prácticamente me he enganchado con el programa viendo casi todos sus episodios. Desde luego que fue grande mi sorpresa al descubrir que la televisión no siempre fue un medio masivo de estupidización, que hubo excepciones y las hubo bastante grandes. Y la Tabla Redonda fue una de ellas. De más está decir que me ha ayudado muchísimo en mi Perenne Búsqueda. Sin embargo, hace poco, he recibido la triste noticia del fallecimiento de su genial conductor, Francisco de Oleza Le-Senne, acaecida el 22 de marzo pasado. Y desde este blog, hemos decidido recordarlo humildemente, transcribiendo una de sus últimas reflexiones alzadas a su página web:

REFLEXIÓN 44.- LA ILIMITACIÓN DEL SER HUMANO.-

Todos hablan, repiten sus “ideas” que cambian según les “da el viento” pero ninguno ni ninguna hablan del “ser humano”. Del “SER HUMANO” tal y como lo concebimos en occidente, pero “en su totalidad”. Así funciona el mundo. O no funciona. El hombre perfecto no es un ser acabado, sino ilimitado, como el conocimiento cuya plenitud intuida abarca dimensiones extraordinarias, a las que sólo es posible acceder cuando la realidad anímica aceptada se abre a la inteligencia que reconoce como espiritual. Difícilmente puede hallarse consistencia a una explicación sobre el ser humano sin tener en cuenta un soporte espiritual, irreductiblemente real, que dé significado a la experiencia humana. “La razón anímica, para no ser ni particular ni parcial, para comprenderse a sí misma, debe buscar un acuerdo con la totalidad”. Se necesita para ello una psicología que no se encierre en los límites de una idea del ser humano preconcebidos, sino que se abra a la tendencia natural que siempre pretende traspasarlos y busque un principio de unidad que dé a los seres humanos una visión de su realidad como un todo coherente proyectado, según su poder y capacidad, hacia la inteligencia del espíritu.

Aquí el programa sobre el Cuarto Camino .

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