Etiquetas

¿Qué estás charlando acerca de Dios? Cualquier cosa que digas de Él es falsa.

Meister Eckhart

¿Podemos alcanzar un estado inefable, donde toda palabra es vana? Pues este estado no es otro que la experiencia directa de la realidad trascendente, donde las palabras son inútiles. Éstas tratan de explicar algo que corresponde a un reino más allá de toda explicación. Allí el lenguaje se tuerce, se desfigura, se vuelve alegórico, poético. Se intuye aquí un sendero, que no se puede verbalizar, que no se puede enseñar en un aula o en una exposición académica.

Muchas veces damos demasiada importancia a los nombres; Idolatramos con demasiada frecuencia por estos nombres. Matamos por estos nombres.

Piero Della Francesca - Batalla entre Heraclios y Cosroes

Piero Della Francesca – Batalla entre Heraclios y Cosroes

Creen que el puño vacío contiene algo real y que el dedo que señala es el objeto señalado

Yoka Daishi

Los ritos, las plegarias y las oraciones, se encierran muchas veces en un claustro de nombres y palabras secas, muertas, que no vivifican, que no iluminan. Hemos abusado de lo externo, de lo aparente, “hemos confundido el dedo que señala con el objeto señalado”.

Debemos aspirar a alcanzar ese Estrato donde no existen intermediarios, donde las voces autorizadas no tienen asidero, donde toda palabra es vana.

Fra Angélico - La Coronación de la Virgen

Fra Angélico – La Coronación de la Virgen

“Existe un gran número de ideas que nos son inaccesibles por haber procedido demasiado familiarmente con sus nombres. Una de ellas es la de Dios. No hemos de comprenderla para tener conciencia de ella. Esto es porque se requiere una gran cantidad de sensibilidad espiritual para ser capaz de sentir el latido vital de la de realidad de Dios tras la dureza vulgar de las palabras. De las cosas de la naturaleza menguada llegan sus límites a nosotros cuando son familiares. Pero la verdad, que es grande, revelará su extensión infinita todo lo más ampliamente posible cuando está cerca de nosotros. Por desgracia, las palabras que representan la verdad no poseen la misma intensidad de vida que la verdad misma. Por consiguiente las palabras (y con ellas nuestra atención e interés) llegan a ser inertes por su constante manejo, oscureciéndose por ellas nuestras creencias sin que tengamos conciencia de este hecho tan deplorable. De aquí que los hombres palmariamente religiosos suelen ser más irreligiosos, en realidad, que los que abiertamente no hacen caso de la religión. […] Los que por profesión predican o explican a Dios, solo predican credos. Pierden el sentido de distinción entre ambas cosas. Por consiguiente, su religión no lleva a la paz del mundo, sino a conflictos. No vacilan en hacer uso de su religión para la propaganda de las ambiciones y jactancias nacionales”. Rabindranath Tagore – Epistolario.

Piero Della Francesca -  San Jerónimo penitente

Piero Della Francesca – San Jerónimo penitente

Anuncios